Se decide por sensación
Un mes parece bueno y otro malo, pero nadie tiene la cifra al lado.
Saber cuántos contactos llegaron y por dónde, sin depender de la memoria de nadie.
Para negocios que ya reciben contactos y no saben cuáles funcionan.

Ejemplo de proceso
Cada llamada o formulario queda registrado con su origen, para decidir con datos y no con impresiones.
Anuncio o página
Llama o escribe
Se registra el origen
Leemos qué funcionó
Un mes parece bueno y otro malo, pero nadie tiene la cifra al lado.
Visitas, clics y minutos, cuando lo único que cuenta son las llamadas y los mensajes.
Lo que muestra una herramienta no cuadra con lo que recuerda el equipo.
Qué herramientas se usan depende de las que ya tenga tu negocio y de los accesos disponibles.
Se acuerda antes de medir: una llamada, un formulario, un mensaje.
Cada contacto se registra en el momento en que ocurre.
Se conserva el origen para poder leerlo después.
Queda por escrito qué se mide y cómo, y se comprueba antes de darlo por bueno.
Medir no es acumular datos: es poder responder una pregunta el mes que viene.
Llama, escribe o envía el formulario.
El contacto se registra en ese momento.
De qué anuncio, página o búsqueda venía.
Al mes hay una cifra, no una impresión.
Cuéntanos por dónde te contactan hoy. Revisamos qué se está midiendo y qué falta.